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La Coctelera

Profesores, educación, libertad y calidad

Blog sobre la educación que queremos, con calidad y libertad, sin adoctrinamintos de los Gobiernos y libertad educativa para los ciudadanos. Esta libertad actualemnte solo la disfrutan los ricos

Categoría: Libertad y calidad en educación

10 Octubre 2006

ANTONIO BASANTA DIRECTOR DE LA FUNDACIÓN GERMÁN SÁNCHEZ RUIPÉREZ «Tener un sistema educativo que da la espalda a la lectura es catastrófico»

ANTONIO BASANTA DIRECTOR DE LA FUNDACIÓN GERMÁN SÁNCHEZ RUIPÉREZ «Tener un sistema educativo que da la espalda a la lectura es catastrófico»

Ha firmado un acuerdo con la Alhóndiga para crear programas que acerquen el libro a niños y jóvenes
CÉSAR COCA

c.coca@diario-elcorreo.com/
«Tener un sistema educativo que da la espalda a la lectura es catastrófico»
LECTOR. Antonio Basanta, en la Fundación. / JOSÉ RAMÓN LADRA
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Antonio Basanta tiene una posición privilegiada para observar la evolución del hábito de la lectura. Como vicepresidente y director de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, que se dedica precisamente a fomentarlo y que acaba de firmar un importante convenio con el futuro centro cultural bilbaíno La Alhóndiga, Basanta conoce de primera mano las causas del divorcio entre el libro y la mitad de los españoles y no duda en apuntar hacia un culpable: un sistema educativo que durante décadas ha vuelto la espalda a la lectura. No obstante, en esta entrevista reconoce que parecen haberse dado los primeros pasos para recuperar el terreno perdido.
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1 Mayo 2006

El Defensor del Pueblo pide a las TV que cumplan su compromiso de evitar la telebasura en horario infantil

El Defensor del Pueblo pide a las TV que cumplan su compromiso de evitar la telebasura en horario infantil 01.05.06 @ 15:32:22. Archivado en Gobierno, Consejos Audiovisuales, Africa
(Periodista Digital / Europa Press).- El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, reclamó hoy a las televisiones que "cumplan con sus compromisos" con el Gobierno para evitar la emisión de espacios propios de la llamada 'telebasura' en horario infantil, ya que tras la puesta en marcha en diciembre de 2004 de un código de autorregulación en este sentido "los resultados no son precisamente alentadores" y "cada uno hace de su capa un sayo".

http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2006/05/01/el_defensor_del_pueblo_pide_a_las_tv_que

Asimismo, Enrique Múgica recordó a las televisiones españolas, en una entrevista concedida a Europa Press, que los contenidos que emiten "inciden también en el conflicto escolar", un problema que "desgraciadamente no disminuye".

Precisamente para abordar el problema de la violencia escolar el Defensor del Pueblo realizará un informe a partir de datos de unos 300 colegios de toda España.

En cuanto a la 'telebasura', Múgica recordó que los empresarios de televisión, así como la directora general de RTVE, Carmen Caffarel, alcanzaron un compromiso con el Ejecutivo para que los programas "fueran adecuados a los televidentes", de forma que los espacios emitidos en horario infantil:

"No fueran programas cargados de erotismo o de dureza. Se aceptó por todos, pero los resultados que veo no son precisamente alentadores; cada uno hace de su capa un sayo".

Para el Defensor del Pueblo, la "televisión que tenemos" es "otro de los problemas que inciden también en el conflicto escolar", ya que:

"Los niños y adolescentes ven horas y horas la televisión, que se restan al estudio, y que además les da una visión del mundo que no es verdad y hace que choquen con la convivencia".

Agregó que:

"Hay una responsabilidad por parte de las empresas televisivas, por parte de la televisión pública; lo único que me gustaría es que cumplieran sus compromisos"

AUMENTO DE VIOLENCIA EN LAS AULAS

Múgica recordó que ya en el año 2000, en el informe presentado entonces por la institución, "se vislumbraban perspectivas de aumento de la violencia escolar", aunque no se había llegado a situaciones tan graves como las registradas en Francia, en Reino Unido u otros países europeos, "ya que la utilización de armas blancas era pequeña, y la de armas de fuego, inexistente", siendo la violencia en España a través de golpes y palizas en el caso de los varones y "verbal pero muy dura en el caso de las niñas".

En cualquier caso, la violencia en los centros "ya existía".

"Pensábamos que podía reducirse y hemos visto desgraciadamente que la violencia escolar no disminuye".

En consecuencia, anunció que el Defensor del Pueblo trabaja de forma conjunta con Unicef en un informe sobre violencia escolar para cuya realización se han puesto en contacto con unos 300 centros escolares españoles "con un número muy importante de docentes".

En general, Múgica entiende que existe una:

"Situación de desmoralización entre los docentes debido en parte a que los padres no tratan de corregir a los hijos, y al mismo tiempo les dejan un amplio arbitrio para hacer lo que quieran, e incluso cuando el docente castiga a ese hijo o le recrimina el padre echa la culpa no a la actitud del hijo, sino al docente".

De este modo, a juicio de Múgica:

"Se rompe un elemento fundamental que es la disciplina", y el prestigio del maestro "salta por los aires y eso produce una situación caótica en las aulas. Hay que imponer más disciplina para que sea atendido el maestro con ejemplaridad; hace falta que los padres comuniquen continuamente con los docentes, y no como hacen bastantes, que desgraciadamente se oponen a la disciplina que quiere imponer el maestro. Así no vamos a ninguna parte".

EQUILIBRAR LAS PROPORCIONES DE INMIGRANTES

Otro aspecto conflictivo relacionado con la educación, y que el Defensor pone de relieve en el informe anual que presentará próximamente a las Cortes, es la necesidad de que la diferencia en las proporciones entre niños hijos de inmigrantes y nacionales en los distintos centros escolares (en referencia a los públicos y a los concertados), "no sea tan grande como ahora".

Múgica señaló que:

"La relación es de tal forma que a veces en centros escolares la población inmigrante tiene un tanto por ciento muy elevado, mientras en otros centros escolares es la población española la que tiene unos porcentajes muy grandes. Lo que queremos es que los estudiantes se repartan mejor, que no haya tanta diferencia entre unos y otros, sino que haya una diferencia equilibrada".

CONSTITUCIONALIDAD DEL CAC CATALÁN

Por último, en relación con la petición de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) para que el Defensor interpusiera un recurso de inconstitucionalidad contra las atribuciones del Consejo de lo Audiovisual de esta comunidad (CAC), Múgica indicó que se estudió el tema y se vio "que la Ley en sí no podía ser tachada de inconstitucional".

No obstante, reconoció que el Defensor percibió:

"Los peligros que se producían porque algunos artículos, en su desarrollo concreto, podrían impulsar e incentivar cierto control de los medios audiovisuales por parte de la Administración o de un órgano elegido por la Administración o el Parlamento".

"Ese peligro existía, pero es otro problema. Esas situaciones hay que estudiarlas en cada caso concreto que se presente, y para eso está la vía del contencioso de derechos fundamentales, que se resuelve en pocos días", concluyó Múgica, que no cree que la Ley que regule el sector audiovisual a nivel nacional contemple las particularidades de la ley catalana.

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27 Abril 2006

El fracaso educativo del 68

Fracaso para los hijos de los obreros. Con razón los obreros parisinos apedreaban a los estudiantes totalitarios en el 68
¿Sabían que estos "progres" iban a arruinar el futuro académico de sus hijos en España y medio mundo?
En Inglaterra y otros lugares ya rectifican, pero a los millonarios progres españoles les interesa que haya mucha incultura para tener el granero de votos siempre listo.

El fracaso educativo del 68
Por Juan Orellana
Juan Diego en Remake
Fuimos muchos los sorprendidos cuando se estrenó Smoking Room. En el guión de aquel film se dialogaba de una forma novedosa y la dirección de actores era inusual para los usos del cine español. En relación con las ideas de la película, se trataba de una reflexión corrosiva sobre la competitividad en el mundo de la empresa, los miedos, y fundamentalmente el vacío existencial de tantos "profesionales medios" de nuestra mediocre sociedad.

Su director, Roger Gual, estrena ahora Remake, depurando su estilo, consiguiendo mejores diálogos e interpretaciones, y con unos temas de fondo de mayor calado. Y todo ello sostenido con un reparto excelente: Juan Diego, Silvia Munt, Marta Etura, Gustavo Salmerón, Eusebio Poncela, Mercedes Morán, Alex Brendemühl, Juan Navarro...

El planteamiento argumental es muy clásico y muy teatral: un grupo humano –en este caso, formado por familiares y amigos de la infancia– pasa unos días encerrado o aislado en un lugar –una masía catalana en medio de montañas–, situación que provocará que salgan afuera todos los reproches, rencores y frustraciones de los personajes, guardados y escondidos durante años. Este recurso dramático es muy antiguo y se ha utilizado en géneros muy diversos, desde dramas de Bergman al suspense hitchcockiano de Náufragos, pasando por películas de Kenneth Branagh, Polanski o Saura. Es La caza de este último, quizá por su carácter español, la película que más paralelismos encontramos con Remake: el paisaje es el detonante del conflicto humano.

En dicha masía se encuentran dos generaciones. Los padres, que vivieron con entusiasmo el desmadre del 68, tardío en España, a principios de los setenta. En aquellos años formaron una especie de comuna hippie, leían a Marx, practicaban el sexo en grupo y bailaban desnudos alrededor de una hoguera al son de la música country. Son Damián y Patricia, un matrimonio separado y tremendamente depresivo; Alex y Carol, también separados, pero con un tono más vitalista, y Max, el anfitrión, que vive solo, desinteresado del mundo, en plan ecologista; no fuma, no bebe, y sólo se alimenta de vegetales que cultiva en su huertecita.

La segunda generación, la de los hijos, son Ernesto, Fidel y Víctor, al que acompaña su novia Laura, único personaje que no ha compartido la experiencia histórica del grupo. Ernesto es el típico treintañero de hoy, con un punto de cinismo, muy resuelto, pero poco maduro; Víctor está muy afectado por la separación de sus padres, y vive refugiado en su pequeño mundo de patéticos guiones de cine que escribe en sus ratos libres. Le echan de todos los trabajos y es un inadaptado. Fidel tiene un recorrido intelectual y vital muy cortito, no hace nada en la vida y es bastante indolente. El contrapunto lo representa Laura, que encarna la propuesta educativa progre, lleva una dieta estudiada, hace voluntariado con los pobres, defiende el Islam, y busca la comunión con la naturaleza. A pesar de sus "valores" ideológicos, Laura es la única madura del grupo de jóvenes.

Cartel de la película RemakePues bien, este cóctel de experiencias –que reflejan tal cual la realidad de nuestro mundo en los últimos cuarenta años– estalla como una bomba de relojería. La escena clave es cuando Víctor ajusta cuentas con sus padres: les reprocha una educación en una falsa libertad, en una falsa progresía que les ha conducido al fracaso matrimonial y al consumo de antidepresivos: "Llevas sesenta años haciendo el ridículo", le espeta a su padre. Pero a la vez que queda patente el callejón sin salida a que ha conducido el idealismo marxista de los sesenta-setenta, y la factura de infelicidad y desorientación que han pagado –y pagan– los hijos, el film muestra cómo estos jóvenes no son mejores que sus padres, y cómo el idealismo estúpido de aquellos ha sido reemplazado por un suave nihilismo o ideología soft que no mejora en nada las perspectivas de futuro. Además, la película presenta la pura instintividad como la única vía posible de dar salida a los sentimientos interiores.
Así pues, el film habla del fracaso educativo en que nos hallamos inmersos desde hace medio siglo, un fracaso que, dicho sea de paso, explica gran parte de las cosas que vemos a nuestro alrededor o leemos en la prensa a diario. Para más inri, Roger Gual introduce una escena con niños –la tercera generación– que pronostica un futuro aún más terrible que el presente. Es cierto que el film no plantea soluciones, probablemente porque no las tiene, ni es su función. Pero pone el dedo en la llaga más dolorosa de nuestra sociedad, y eso ya es mucho. Un excelente diagnóstico envuelto en una excelente película. Lo dice Víctor: "Vivimos en una epidemia global de mierda".

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27 Abril 2006

Más del 70% de los hijos de obreros deja de estudiar tras la ESO

Los Zapataero, Alonso, Llamazares, Bono, Rubalcaba, Polanco, Cebrían, De la vega, etc nunca han sido obreos Tampoco las ministras pijas de Rodríguez ¿Pues hacen las leyes para los pijos de izquierdas?
El otro día leía que los ricos votan a la izquierda y los pobres a la derecha. Pues, el hecho es que el PSOE hace leyes para que los pobres tengan dificultades en ir a los buenos colegios por falta de dineros. La libertad de educación es solo para los que tienen dineros, y ya ves lo que pasa .. cada vez más fracaso escolar y más bajos niveles educativos y menos libertades para los padres y profesores.

Ahora los profesores también menos sueldo, pues ya los profesores ganan como hace doce taños, en relación con el nivel de vida. Ahora son clase media baja.

Más del 70% de los hijos de obreros deja de estudiar tras la ESO

http://blogs.periodistadigital.com/ultimahora.php/2006/04/27/mas_del_70_de_los_hijos_de_obreros_deja_

(PD).- Cuando acaba la educación obligatoria, los hijos de los obreros vuelven en su mayoría a casa o se incorporan al trabajo. Ahí acaba su vida académica. Sólo el 27,5% continúa con el bachillerato o la FP frente al 85% de los hijos de profesionales liberales. Pesa la clase económica y el lastre cultural. Y la diferencia de género se está acusando: el 70% de las jóvenes tiene estudios medios, algo que sólo acredita el 55% de sus compañeros.

El mercado laboral devora a las clases menos pudientes sobre las acomodadas y a los hombres sobre las mujeres. Carmen Morán cuenta en El País un informe de la Fundación Alternativas sobre las desigualdades que se evidencian tras los estudios obligatorios presenta un panorama que no ha cambiado mucho desde hace décadas. Al menos, no para los chicos.

Estudiar por placer y trabajar por necesidad

Los chicos de las familias más pobres siguen abandonando los estudios para irse a trabajar. En las comunidades con menos paro esta situación está afectando también a los jóvenes de clases sociales más favorecidas, pero menos.

Las regiones que más sufren esta situación son "las del arco mediterráneo" (mucho turismo, poco paro), con Baleares a la cabeza: sólo el 48% de sus jóvenes continúa estudios no obligatorios, bachillerato y FP. Los datos los presentó el autor del informe, el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, Jorge Calero, junto con el sociólogo Julio Carabaña y el dirigente de la Fundación Alternativas Juan Manuel Eguiagaray.

Sistema de becas anticuado

Entre las recomendaciones destacadas en el estudio están modificar el "obsoleto" sistema de becas, que prima las ayudas universitarias, para afianzar las ayudas en las enseñanzas medias; facilitar la simultaneidad del estudio y el trabajo; mejorar la FP y retocar el bachillerato "para que no sea tan académico", y combatir el fracaso escolar en la educación obligatoria haciendo especial hincapié en la educación infantil, una etapa clave. El objetivo, repetido por el propio Zapatero, es que en 2010 el 85% de los jóvenes tengan hecho el bachillerato o la FP. España todavía está lejos.

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23 Abril 2006

“Los cuatro educadores”

“Los cuatro educadores”

artículo de Antonio Coll Gilabert en Nuestro Tiempo, nº 661, mayo 2005

Un adolescente tiene todos los días cuatro profesores en su horario: la familia, la escuela, la pandilla y los medios de comunicación. Como toda dosificación, probablemente también esta podría discutirse, pero la simplificación puede resultar válida. Y si lo es, cabe hacerse una pregunta: ¿cuántas horas de clase dan al alumno diariamente estos cuatro profesores?

Para mejor comprensión de mi mensaje, que no pretende ser original en su fondo, haré una de estas clasificaciones que tanto gustan a los profesores que utilizan la pizarra, y tanto horroriza a los periodistas que usamos la pluma. Diré que puede establecerse que el niño y el adolescente están sujetos a cuatro agentes educadores. Antes de mencionar los cuatro, a los efectos de esta reflexión, concretaré que considero al educando en una edad comprendida entre los tres y los dieciocho años. Pienso que, aunque la educación comienza al nacer y dura toda la vida, es en la franja de los quince años que va desde los tres primeros de un niño a los dieciocho cuando se adquieren los hábitos de conducta que podríamos llamar valores o cuando hay contravalores que asaltan con más eficacia al niño, adolescente o joven.

Son los años de mayor dependencia familiar, los de la escolarización obligatoria, primaria y secundaria, aquellos en los que los amigos entran en escena, los años en los que tienen menor defensa frente a la influencia de los medios de comunicación, particularmente la televisión.

Personalizando los factores educativos, podría decirse que el sujeto tiene cuatro profesores en el horario de cada día:

1. La familia

2. La escuela

3. La pandilla

4. Los medios de comunicación.

Como toda clasificación, probablemente también esta podría ser discutida, pero pienso que la simplificación puede ser válida. Lógicamente hay una interrelación entre unos y otros. Y ahora preguntaría, de forma un tanto provocadora: ¿cuántas horas de case dan al alumno cada día estos cuatro profesores?

Es una estimación cuantitativa variable entre unas familias y otras, pero está claro que tienen su horario más o menos establecido:

La familia educaría un muy breve tiempo por la mañana, al producirse el despertar, el levantamiento general de la familia, que por las prisas a veces tiene características de alzamiento nacional y, por el "humor" paterno, de pronunciamiento militar. Después, educaría al mediodía si los hijos y los padres comen juntos, cosa cada vez más rara, y por la tarde-noche, que sería su tiempo preferido

Durante el día, desde el desayuno hasta media tarde, la educación pertenece a la escuela, con su complemento de actividades extraescolares, si es el caso.

Los amigos están presentes en todo este horario "escolar', como marco de referencia de la conducta social de los menores. En cuanto a los medios de comunicación, básicamente internet y la televisión ocupan muchas veces desde media tarde hasta la hora de ir a dormir, se entiende que disputándose esta franja horaria con la familia.

En cifras, el asunto quedaría así:

Escuela: cinco horas

Internet y televisión: tres o cuatro horas.

Familia: tres o cuatro horas.

Pandilla: como referencia ambiental, cinco horas, con propensión a crecer los fines de semana en los mayores.

Comparando esta situación con la que existía hace cincuenta años, está claro que ha cobrado gran importancia el papel de los medios de comunicación como educadores - entonces casi no existían - y ha decrecido el rol de la familia, especialmente si los padres comen en un bar cercano a la oficina. En ningún caso pienso decir si esto es bueno o malo. Cada generación tiene problemas y sus recursos. No ha de ser forzosamente mejor que la madre se quede casa, como acostumbraba a suceder antes. El amor es imaginativo y sabe cómo suplir horas de dedicación con una mayor intensidad de trato. Por otra parte, es bueno que los varones se vean implicados cada vez más en el conjunto de las tareas del hogar, sin pensar como en alguna época, que su trabajo fundamental era ganar dinero para acudir a necesidades familiares, dejando a la mujer y al colegio la educación de los hijos.

Una valoración cualitativa

He procurado hacer una cierta valoración cuantitativa sobre las influencias de los cuatro "profesores" en la educación. La conclusión es que la familia pierde peso, a favor los medios de comunicación, mientras que la escuela y la pandilla de amigos mantiene influencia de siempre, aunque desplazada al fin de semana en el caso de la pandilla. Me gustaría ahora hacer una valoración cualitativa de estos "cuatro profesores', comenzado por los medios de comunicación. No me referiré a la radio, ni tampoco prensa, pese a ser este un medio por el siento gran simpatía, porque los menores leen poco el periódico y en vano nos esforzamos quienes hemos sido directores para ver el periódico a la escuela o al instituto.- ¿Qué hay que hacer para que los jóvenes lean periódicos? - preguntaron, desesperados, los editores al director de ABC. Su respuesta fue: "Esperar a que crezcan". Yo mismo interpelé una vez a cuatro niños de un colegio que vinieron al periódico a hacerme una entrevista para un trabajo escolar - A ver, ¿quién de vosotros lee el Diari Tarragona? Tímidamente, hubo uno que, para mi sorpresa, levantó la mano. - ¿Y qué sección lees? - pregunté echando un periódico sobre la mesa. Esta - dijo abriéndolo por la programación de televisión. La tele se ha convertido en un profesor muy influyente. Presenta de modo atractivo la realidad y la ficción. Aparentemente, no impone nada, pero en realidad impone al juicio poco formado de los espectadores menores - y de muchos espectadores mayores - una serie de categorías a veces muy negativas.

Por ejemplo, presentando como normal el consumo de alcohol, la violencia, las relaciones prematrimoniales, la infidelidad conyugal o la banalización del sexo, hasta el punto de que todo se presenta como un juego (por ejemplo, en programas como "Gran Hermano" y otros parecidos). Tampoco los videoclips que unen una música sincopada a imágenes de destrucciones masivas son una llamada a la reflexión intelectual o a una conducta apacible. Internet, como profesor particular, puede convertirse en una formidable herramienta de consulta o en una provocadora intromisión en la conciencia.

-

Un segundo profesor es la pandilla. Siempre será así y hoy, como antes, la elección de los amigos tiene una gran importancia en las conductas. En estas edades, y también en la universidad, cuando nuestros estudiantes comparten aulas y a veces piso con sus compañeros. De sus diálogos se derivan conductas o incluso conversiones sobre el modo de vida anterior. Estoy pensando en la narración que hace C. S. Lewis, el famoso autor de Mero Cristianismo y Cartas del diablo a su sobrino, de su descubrimiento del catolicismo gracias a sus paseos nocturnos en Oxford con su amigo J. R. Tolkien, conocido autor de El señor de los anillos.

El tercer profesor: la escuela. En ella se ha producido un cambio sustancial. En otros momentos se daba por supuesto que la educación iba emparejada a la instrucción y que los profesores transmitían valores seguros, aparte de fórmulas matemáticas o lecciones de Geografía. El relativismo, o incluso el temor de los profesores a expresar sus convicciones (a veces es mejor que no las expresen) deja huérfanos ahora, en ocasiones, a los alumnos de lo que debería ser tarea primordial educativa, lo que podríamos llamar (parafraseando a los constitucionalistas norteamericanos) la "persecución de la verdad". Para ello hay que estar convencido de que existe y no hay que temer exponerla. Lo que hay que temer es imponerla, que no es lo mismo.

La familia. Por último, y ya voy terminando, el cuarto profesor, que en realidad es el primero: la familia. La aproximación que se ha producido entre padres e hijos es muy positiva. El peligro es la dimisión de la función educadora. Permítanme que me explique. La dimisión se produce con la mejor de las intenciones, cuando, para no contrariar, o para no influir, no se exponen, se entiende que de forma amable, las propias convicciones. Los padres dimiten de su cargo cuando dicen "A los jóvenes de ahora no os entiendo", "Antes esto no se hubiera permitido" y cosas semejantes.

Los padres cristianos deben recordar que la moral que proponen no es opresiva, excepto para quienes no la siguen. Es exigente, pero muy positiva. No es un agobio, sino una liberación de las tendencias egoístas que uno puede reconocer en su interior. Una liberación del egoísmo que propicia una sociedad consumista o de los errores que enseñaba una sociedad comunista. Chesterton dijo que "la familia es una célula de resistencia a la opresión". En ella, cada persona es valorada por ser quien es, no por lo que sabe, lo que tiene o lo que piensa. Pero este amor a los hijos no tiene nada que ver con observar una imposible neutralidad educativa.

Cuando André Frossard preguntó a Juan Pablo II cómo justifica que los padres bauticen a sus hijos cuando son pequeños, el Papa le respondió: "Los padres tienen derecho a compartir con sus hijos aquello que ellos consideran un gran bien, el bien supremo". Del grado de insistencia de los padres en el estudio, aprenden los pequeños que el estudio es un bien importante en sus vidas. De la insistencia amable de sus padres en que se limpien y vayan arreglados, comprenden que la higiene y presentación no son despreciables. Pero si los padres no le insisten sobre otras convicciones (por ejemplo ser sobrios, rezar, frecuentar la Iglesia), pueden pensar que estos son valores en desuso que, no ya la televisión, ni siquiera sus padres se atreven a proponerles en serio. Hay una tendencia actual a enseñar unos valores positivos mínimos aceptables para todos: la tolerancia, la bondad del diálogo, la paz, del respeto al medio ambiente. Pero aquí no se agotan los mensajes educativos, y las familias son las que tienen mayor responsabilidad en la transmisión de aquellos valores. La felicidad no procede hacer lo que uno quiere, sino de lo que uno debe.

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23 Abril 2006

¿Educación? ¿Adoctrinamiento? Prefiero la libertad

¿Educación? ¿Adoctrinamiento? Prefiero la libertad

ANICETO MASFERRER - PROFESOR DE HISTORIA DEL DERECHO Y DE LAS INSTITUCIONES, UNIVERSITAT DE VALÈNCIA Con ocasión de la aprobación de la LOE en el Congreso por una ajustada mayoría, los medios se han hecho eco de las diversas visiones existentes actualmente sobre la cuestión educativa en la sociedad española, algunas compatibles entre sí, otras no fácilmente conciliables por su desmedido tono. He de reconocer que, sintiendo respeto por todas, estas últimas me producen una cierta desazón, agravada quizá cuando quien las sostiene muestra ser una persona culta y bregada en el razonamiento científico. Entre éstos, hay quienes sostienen que, en materia de educación, resulta fundamental la distinción entre formación y adoctrinamiento. Identifican la primera como el ejercicio de la capacidad racional; la segunda, con la presión psicológica ejercida por la autoridad, con independencia de la veracidad de lo que se transmite. En esta línea, señalan que el adoctrinamiento es lo propio de la religión, unido necesariamente a un enfoque dogmático del aprendizaje, en el que la razón no juega protagonismo alguno. Según éstos, este enfoque dogmático atrofiaría la capacidad crítica potencial del niño, y contribuiría a su fácil manipulación. Conclusión a la que alguno llega: «la enseñanza dogmática de la religión debe desaparecer de los centros educativos, protegiendo así a la infancia de esa agresión contra su dignidad y racionalidad» (Levante-EMV, 10 de abril de 2006). Si formación equivale a discurso racional y adoctrinamiento a sumisión irracional, también yo me rebelo contra el adoctrinamiento; y el que más. ¿Quién no? Pero es que las palabras en ocasiones pueden tener sentidos distintos y su contenido resulta, en consecuencia, movedizo. Pongamos dos ejemplos: ¿Qué contenido tenía la expresión formación en la asignatura Formación del Espíritu Nacional? ¿Era formación o adoctrinamiento? ¿Y la actual asignatura de Educación para la Ciudadanía? Para unos, es formación; para otros constituye un adoctrinamiento insostenible por parte del Estado, sea del Gobierno que sea. Por otra parte, identificar formación en todos los casos con ejercicio libre de la capacidad racional, y adoctrinamiento con sumisión irracional, tampoco cuadra necesariamente con la realidad. Conviene no olvidar que adoctrinar se define como «instruir a alguien en el conocimiento y enseñanzas de una doctrina», y ello presupone el ejercicio libre de la voluntad de quien asimila la doctrina. Uno se adoctrina porque así lo desea, y al servicio de esa asimilación doctrinal pone toda su capacidad cognitiva. Las palabras vuelven a traicionarnos, cayendo fácilmente en tópicos carentes de fundamento alguno. ¿No resulta un tanto atrevida, simplista o reduccionista la relación adoctrinamiento-religión-sumisión-no razón-principio de la autoridad-fácil manipulación?

No soy un experto en religión, pero sí concierne a mi terreno académico el origen de las Universidades en Europa, estrechamente unido a la aparición de las primeras tres disciplinas que gozaron de autonomía docente desde los siglos medievales (XI-XII): la Medicina, el Derecho y la Teología (junto con la Filosofía). ¿Quién negaría el carácter científico de la Teología por el hecho de que cuente con verdades de fe? Respecto a éstas, a nadie se le escapa la distinción entre lo irracional y lo suprarracional (no creo que jamás logre entender la física cuántica, y no por ello la tildo de irracional; sencillamente, supera mi capacidad racional). Por otra parte, es bien sabido que aunque la ciencia teológica se sirve de las fuentes de la Revelación, no por ello cabe afirmar que en su desarrollo no intervenga la razón, bastando el principio de autoridad. De ninguna manera. La Historia muestra que los grandes teólogos han sido grandes pensadores, y su prestigio no les venía por la autoridad divina, sino por el rigor y consistencia de sus razonamientos. A día de hoy escasas personas niegan la valía intelectual de Juan Pablo II o del propio Benedicto XVI. Tachar de dogmática a la religión para crear un clima adverso hacia ella, desprestigiarla, añadiendo luego que en este terreno se sustituye la razón por la no-razón y la sumisión a la autoridad, constituye una falacia insostenible.

¿Educación? ¿Formación? ¿Adoctrinamiento? ¿Enseñanza? Yo creo y apuesto por la libertad. Sea educación, formación, enseñanza o adoctrinamiento (aunque este último término me parece menos adecuado para el sistema educativo), lo importante es, a mi juicio, la libertad: que padres e hijos tengan en sus manos la libertad de educar y ser educados conforme a su voluntad ¿No es este el sentido del art. 27.3 de nuestra Constitución al consagrar el derecho fundamental a la libertad de educación? Luego, ¿por qué tanta discusión sobre la asignatura de religión? Si se procura enseñar con rigor académico y la eligen quienes quieren, ¿a quién debería importar su presencia en los centros educativos? ¿No constituye acaso una lógica consecuencia de la libertad? Pues respetémosla, coincida o no con nuestras ideas el uso y elección que los demás hagan de ella.

http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=191295&pIndiceNoticia=9&pIdSeccion=5&pNumEjemplar=3129

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23 Abril 2006

«Hay sexualidad cuando una niña siente un temblor especial al rozarse con otra»

¿Que les pasa a estos tipos del PSOE ahora? Mira a lo que se dedican con los dineros de los contribuyentes ....

«Hay sexualidad cuando una niña siente un temblor especial al rozarse con otra»
La CECE concluye que el libro editado por Educación y Trabajo y Asuntos Sociales es «una burla a la familia y un intento de adoctrinamiento infantil» J. F. C. MADRID. Relaciones sexuales con o sin penetración, masturbación, intercambios de besos y tocamientos en clase, relaciones homosexuales... Los Ministerios de Educación y Ciencia y de Trabajo y Asuntos Sociales han editado un libro destinado a «la educación sexual de niñas y niños de 6 a 12 años» que ha empezado a causar una notable polémica a partir de una denuncia realizada ayer por la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE). Isabel Bazo, la presidenta de este organismo educativo, concluye que el libro es «un asalto a la libertad de conciencia, una burla a la familia, un intento de adoctrinamiento infantil que debe ser rechazado en todas partes».

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