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Categoría: Valores

EL MALTRATO INFANTIL: LOS GOLPES OCULTOS

EL MALTRATO INFANTIL: LOS GOLPES OCULTOS
No. 5 (Revisado 7/04)

http://www.aacap.org/PUBLICATIONS/apntsfam/chldabus.htm

Las estadísticas acerca del maltrato físico de los niños son alarmantes. Se estima que cada año cientos de miles de niños reciben abuso y maltrato a manos de sus padres o parientes. Miles mueren. Los que sobreviven el abuso, viven marcados por el trauma emocional que perdura mucho después de que los moretones físicos hayan desaparecido. Las comunidades y las cortes de justicia reconocen que estas “heridas emocionales ocultas” pueden ser tratadas. El reconocer y dar tratamiento a tiempo es importante para minimizar los efectos a largo plazo causados por el abuso o maltrato físico. Cuando un niño/niña dice que ha sido abusado, hay que tomarlo en serio y evaluarlo de inmediato.

Los niños que han sido abusados pueden exhibir:

* una pobre auto-imagen pobre
* reactuación del acto sexual
* incapacidad para confiar o amar a otros
* conducta agresiva, problemas de disciplina y a veces, comportamiento ilegal
* coraje y rabia
* comportamiento auto-destructivo o auto-abusivo, pensamientos suicidas
* pasividad, comportamiento retraído o apegamiento
* miedo de establecer relaciones nuevas o de comenzar actividades nuevas
* ansiedad y miedos
* problemas en la escuela o fracaso escolar
* sentimientos de tristeza u otros síntomas de depresión
* visiones de experiencias ya vividas y pesadillas
* abuso de drogas o de alcohol
* problemas al dormir

A menudo el daño emocional severo a los niños maltratados no se refleja hasta la adolescencia, o aún más tarde, cuando muchos de estos niños maltratados se convierten en padres abusivos. Un adulto que fue abusado de niño tiene mucha dificultad para establecer relaciones personales íntimas. Estos hombres y mujeres pueden tener problemas con el acercamientos físico, el tocar, la intimidad y el confiar en otros al llegar a adultos. Están expuestos a un riesgo mayor de ansiedad, depresión, abuso de substancias, enfermedades médicas y problemas en la escuela o en el trabajo. Sin el tratamiento adecuado el daño hecho al niño abusado físicamente puede perdurar de por vida.

La identificación y el tratamiento a tiempo son importantes para minimizar las consecuencias del abuso a largo plazo. Los profesionales de la salud mental capacitados deben de llevar a cabo una evaluación comprensiva y proveer el tratamiento para los niños que han sido abusados. Mediante el tratamiento, el niño maltratado comienza a recuperar su sentido de confianza en sí mismo y en otros. Pueden ayudar a la familia a aprender nuevas formas de darse apoyo y de comunicarse los unos con los otros. Los padres pueden también beneficiarse del apoyo, entrenamiento y manejo del coraje.

El abuso físico no es el único tipo de maltrato infantil. Muchos niños son víctimas de abandono, de abuso sexual o de abuso emocional. En todos los tipos de abuso infantil, el niño y la familia pueden beneficiarse de una evaluación y tratamiento de un profesional de la salud mental capacitado.

Para información adicional puede ver Información para la Familia:
#9 El Abuso Sexual a los Niños,
#28 Respondiendo al Abuso Sexual a los Niños y Adolescentes,
#43 La Disciplina,
#81 Cuando un Niño Pelea o Muerde.
Vea también:
[Your Child (1998 Harper Collins)/Your Adolescent (1999 Harper Collins)].

Información para la Familia Tabla de Contenido

Ayudas a los jóvenes para voluntariado en cuatro continentes

Ayudas a los jóvenes para voluntariado en cuatro continentes

El Ayuntamiento media para que los interesados accedan al Programa Juventud de la UE

http://www.diariomalagahoy.com/diariomalagahoy/articulo.asp?idart=2783677&idcat=2830

REDACCIÓN
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málaga. El Ayuntamiento de Málaga ofrece a los jóvenes de la ciudad la posibilidad de realizar intercambios con países comunitarios y trabajar como voluntarios en Europa, América, el norte de África y Oriente Medio sin coste alguno en desplazamiento, alojamiento y manutención. El Área de Juventud, en colaboración con la Asociación Juvenil Intercambia, actúa como mediador para que los jóvenes puedan acceder al Programa Juventud de la Unión Europea (UE).
Desde el Consistorio malagueño indicaron que este departamento acaba de abrir un nuevo servicio que, bajo la denominación Europa ahora más cerca, ofrece información, asesoramiento y formación para que los jóvenes de entre 15 y 25 años puedan trabajar como voluntarios o compartir experiencias con jóvenes de otros países.

La UE ofrece la posibilidad de trabajar como voluntario en diferentes países del mundo en un periodo comprendido entre los seis meses y un año. Durante este periodo los jóvenes trabajarán con diferentes organizaciones con fines sociales o medioambientales, sin coste alguno para los voluntarios. Las instituciones europeas pagan el viaje, alojamiento y manutención, además de proporcionarles una bolsa económica para gastos.

Actualmente, ya hay una joven malagueña en la ciudad alemana de Hamburgo trabajando como voluntaria en una asociación que atiende a personas con discapacidad. El Área de Juventud está gestionado otras dos peticiones para trasladarse a Alemania y tres más para países latinoamericanos.

Cabrera considera que no asistir a clase no es “hacer novillos” sino una educación “formada en libertad y responsabilidad”

Cabrera considera que no asistir a clase no es “hacer novillos” sino una educación “formada en libertad y responsabilidad”

Redaccion - 11/05/2006
La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, dijo ayer que el ‘derecho’ de los alumnos para no asistir a clase que contempla la LOE reducirá los índices de conflictividad en las aulas

El llamado “derecho de huelga” de los alumnos no es sino una excusa para no asistir a clase bajo el pretexto de una educación en libertad y responsabilidad. Cabrera lo tiene claro, una libertad “de manera adecuada y adaptada” a cada edad influirá positivamente en la conflictivaza de los centros. En realidad, los novillos, tal y como se contempla en la Disposición Final Primera, se introdujo porque los profesores se sentían amenazados por los alumnos. Sin embargo, si se les permite no asistir, ¿cómo se explica a los padres que sus hijos pueden no ir a clase?

La ministra de Educación subrayó ayer que este punto de la LOE, que regula esa inasistencia, permitirá que los centros tengan una normativa "clara y adecuada". A saber: “Favorecer la participación de los estudiantes en la clase, el grupo y las actividades del centro para fomentar la solidaridad, el compañerismo y el trabajo en equipo”. Cabrera insistió en que “uno de los aspectos básicos de la Educación de los jóvenes españoles es enseñarles a participar en todos los aspectos de la vida educativa, la formación de ciudadanos autónomos y libres, comprometidos con las tareas comunes y responsables de los problemas que afectan a la comunidad".

Otra cuestión que anunció Cabrera en el Pleno del Senado fue que las comunidades autónomas podrán formar parte y estar representadas en el Consejo Escolar del Estado a través de una comisión territorial. Estará integrada por los presidentes de los consejos escolares autonómicos. Se trataría de un borrador con el que las comunidades podrán participar de manera efectiva en las normativas correspondientes al desarrollo de la LOE, así como en las actividades y demás funciones que el Consejo Escolar del Estado decida delegar en él. A su entender, será una manera de proporcionar “una visión más cohesionada y completa de la realidad educativa del país".

Estudiar y abrirse camino en la vida

Estudiar y abrirse camino en la vida

Se ha hecho evidente un cambio en la educación: del autoritarismo y la rigidez se ha pasado a la ausencia de límites, a la comodidad y al “dejar hacer”. Se hace patente, por lo tanto, que conviene buscar un término medio: vivir los horarios para el estudio, y padres y educadores, unidos en este reto, establecer las pautas que se deben hacer cumplir, con la suficiente ascendencia, consecuencia del prestigio y del testimonio personal de los que tenemos el reto de educar.

¿Cómo podemos animar esta voluntad por el estudio? La respuesta la sintetizamos en esta frase: educar la voluntad para el esfuerzo. Nuestros hijos y hijas han de estudiar con ganas y sin ganas de hacerlo, sin excusas, con constancia y con renuncias voluntarias tan sencillas como estar sentados correctamente en la silla; no comer mientras se estudia o no dejar a medias los deberes de la escuela.

En un mundo competitivo donde se valora la eficacia y los resultados, los padres tenemos el riesgo de hacer lo mismo con las calificaciones de los niños. Si tenemos niños o niñas con gran facilidad para aprender podríamos caer en el defecto de que − al recibir muchos elogios− se volvieran unos vagos, en cambio otros habiéndose esforzado más, podrían no tener buenas notas y quedar desmotivados al no recibir ninguna alabanza. ¿Qué actitud sería la óptima?: observar las posibilidades de cada uno y, sobre todo, no obsesionarse por las calificaciones. Valoremos lo que hace de bueno: poner codos.

Han terminado las vacaciones de Navidad y volvemos a la escuela. Vamos recibiendo noticias de fracaso escolar. A los padres nos preocupan estas noticias que afectan también a nuestros hijos y hijas. Estamos en la cola de los países europeos. Según el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el bachillerato en España (con un 33 por ciento), ocupa el cuarto lugar en este triste ranking, sólo superado por Turquía y México. En el otro extremo de la clasificación aparecen Alemania (con el 3 por ciento de alumnos que no superan la secundaria superior), Grecia (4 por ciento), Noruega (8) y Japón (9).

Dos sencillas sugerencias prácticas para mejorar el estudio de los hijos:

1 . Hacer agradable el estudio

Hacer agradable el estudio es enfocarlo de forma que les guste estudiar. Nunca podemos hacer comentarios negativos como por ejemplo: “tienes demasiados deberes” o bien “mira tu padre y tu madre como trabajamos, estamos bien cansados..!” A la inversa procurar que las criaturas y jóvenes tengan curiosidad intelectual, que comenten los libros de lectura, los trabajos de la escuela, busquen temas por Internet, que se fijen en lo que ven cuando van de excursión, que comenten las películas, etc. Deben recibir una instrucción o unos conocimientos, no para saberlo todo como una enciclopedia, sino para adquirir una cultura propia de la persona que piensa, reflexiona, asimila y se prepara para hacer camino por la vida.

2. Espacio de estudio adecuado

Procurar un espacio en el hogar, adecuado para el estudio de nuestros hijos e hijas. Siempre el mismo. Sin música, sin ruidos, con buena iluminación. A la vez como que cada hijo es diferente, debemos conocer al que se concentra más rato y más deprisa, o al que necesita descansar del estudio más a menudo, y volver a empezar. Hemos de ayudar a que controlen la imaginación, no les podemos interrumpir en cada momento para no dispersarlos. Si debemos apoyarlos como por ejemplo, preguntarles que han hecho de deberes escolares, cuando hayan finalizado su tiempo de estudio; de esta forma podemos saber si han aprendido a resumir y sintetizar y si han reflexionado sobre lo que han estudiado. A veces no podemos por el horario laboral estar cerca del hijo o hija en su tiempo de estudio pero si que podemos interesarnos por lo que ha hecho.

Es tarea nuestra animarle a la constancia, procurándole medios para ser responsable y tener un buen rendimiento escolar para prepararse para el futuro de su vida.

Publicado por Victòria Cardona el 2006-01-12

De felicidad y autoestima

De felicidad y autoestima

Todos los padres deseamos que nuestros hijos sean felices, en la felicidad influye un factor importante: dar seguridad. No olvidemos nunca que ellos se ven a través nuestro y tienen de si mismos la viva imagen que les damos nosotros. Somos realmente su espejo, y según lo que vean en nosotros se auto valoraran y podrán tener o no tener confianza en ellos mismos.

Si les riñéramos siempre, si encontráramos que todo lo hacen mal, si a menudo estuviéramos alterados y enfadados cuando estamos en casa y no reflejáramos la alegría de disfrutar de su presencia, sería fácil que los hijos, al encontrarse poco agradables para sus padres, perdieran autoestima; y al perderla −entre otros conflictos− no serian capaces de enfrentarse a los retos que les surgirán a lo largo de su vida.

Queremos favorecer la autoestima de los hijos, deseamos que sean felices y que con su seguridad sean capaces de amar. Generalmente poco sabe amar el que no se ama a sí mismo. Se da por descontado pues, por parte de los progenitores una actitud positiva constante y al hablar, actuar, informar y motivar a nuestros hijos e hijas transmitirles nuestra comprensión.

Los cuatro factores que influyen en su felicidad y en su auto estima:

1. Aceptación:

Nuestro hijo es una persona única e irrepetible. Él tiene cualidades y defectos, pero tenemos que estar convencidos de que lo más importante es que capte el afán de superación y la ilusión de cubrir pequeños objetivos de mejora personal. Las cualidades son agradables de descubrir, los defectos pueden hacer perder la paz a muchos padres, pero se pueden llegar a corregir con paciencia, porque aceptamos totalmente la forma de ser del hijo, incondicionalmente y para siempre.

La serenidad y la estabilidad son consecuencia de la aceptación y, esto quiere decir: debemos actuar independientemente de nuestro estado de ánimo y el de nuestros hijos. También en circunstancias de más dificultades, como serían las de tener hijos discapacitados tendremos que crear la aceptación plena no sólo de los padres si no también de los hermanos y familiares, con la convicción de que repercutirá todo el afecto que se da en bien de la familia.

2. Cariño:

Las manifestaciones de cariño constantes serán la mejor ayuda para que nuestros hijos logren una personalidad madura y estén motivados para rectificar cuando se equivoquen. La familia crea unos vínculos afectivos que facilitan el desarrollo de la capacidad de amar. Estas manifestaciones las viviremos con el lenguaje verbal de la palabra: “¡qué contentos estamos de tenerte!”, “¡Cómo te queremos!”, u otras frases de este estilo.

Tenemos a la vez el lenguaje no verbal, tan importante para saber que les queremos: gestos cargados de ternura, caricias, besos, abrazo, miradas de cariño o de complicidad que no podemos dejar de hacer aunque en la etapa adolescente puede parecer que no lo deseen. No es así: el adolescente está inseguro y reclama saberse querido.

3. Corrección:

La corrección no puede ser hecha por nuestra comodidad, ni por nuestro cansancio, por no decir por nuestro mal humor o poco dominio personal. No olvidemos que es importante saber que no debemos reñir nunca a nuestros hijos delante de otras personas, los podemos humillar. Demostramos que los queremos si hacemos correcciones con paciencia y con el objetivo de ayudarles a mejorar. Avisándoles sobre lo que está mal les damos la posibilidad de rectificar.

Cuando hacemos una corrección debemos decir lo que está mal, o sea el hecho, nunca calificar a nuestro hijo o hija. Por ejemplo decimos: “esto esta mal…no has recogido tu habitación”, pero no añadimos: “eres un perezoso y un desordenado”.

4. El elogio y la valoración:

Elogiar el esfuerzo de nuestro hijo, siempre es más motivador para él, que hacerle muchas recriminaciones. Cuando se ama se corrige y se avisa lo que se hace mal, pero con suavidad y marcando unas pautas y unos límites que deben seguir, así damos la posibilidad de mejorar la conducta y ayudar a su responsabilidad personal y, en todo caso, siempre deberemos censurar lo que está mal, nunca la persona de nuestro hijo o de nuestra hija.

Ciertamente que ante las desobediencias o las malas respuestas, podemos perder las formas, pero los adultos debemos tener la voluntad de animar aunque estemos cansados o preocupados; por esto, en caso de perder los nervios, lo mejor es observar, pensar y cuando estemos más tranquilos decir, por ejemplo: ''esto puedes hacerlo mejor, yo te ayudo''. Durante el tiempo que estamos con los hijos siempre tenemos ocasiones para valorar su esfuerzo, no pedirles más de lo que pueden hacer, sino se volverían retraídos por dar más responsabilidad de la que pueden asumir.

Vamos descubriendo las cualidades de nuestros hijos, debemos potenciarlas para que sean felices i mejoren su auto estima. El elogio debe hacerse siempre con objetividad, se trata de valorarlos pero de manera que no crezcan con afán de notoriedad, ni de superioridad, es conveniente hacer el elogio a solas; algún hermano puede quedar resentido interpretando que el no es tan valorado.

Y para finalizar estas reflexiones sobre felicidad fomentando la auto estima, os incluyo una frase de Noel Clarasó:

“Tratar de mejorar uno mismo es empresa que da mejor resultado que tratar de mejorar a los demás”

Publicado por Victòria Cardona el 2006-03-03