“La educación afectiva (y sexual) en los textos escolares”

artículo de Jokin de irala e Ignacio Gómara

en la revista Nuestro Tiempo, nº 619-620, enero-febrero de 2006

Se han llevado a laboratorio doce manuales de Biología y Geología de 3 º de ESO de las editoriales que cubren el 80% del mercado español. La intención era comprobar si esos textos promueven estilos de vida saludables para prevenir eficazmente problemas de salud pública como la promiscuidad sexual o las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Tras un minucioso análisis, los resultados “al microscopio” señalan que los textos presentan errores científicos y deficiencias educativas que facilitan conductas de riesgo entre los adolescentes.

Existe entre las autoridades políticas, médicos y educadores un amplio consenso en señalar que la actividad sexual en la adolescencia es preocupante. Varios estudios señalan que en los últimos años —junto al aumento de la utilización de preservativos— asistimos también al aumento de la transmisión heterosexual del sida y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), especialmente entre los jóvenes. Se ha adelantado la edad de inicio de las relaciones sexuales. Esta actividad está asociada a un aumento de la promiscuidad y embarazos en adolescentes. En España, la cifra de embarazos en menores de 18 años duplica a la que se registraba hace una década. En este sentido, y desde hace años, son abundantes las acciones sanitarias y educativas encaminadas a promocionar estilos de vida más saludables entre los adolescentes.

Sin embargo, un análisis publicado en el British Medical Journal que revisa la eficacia de los programas de educación sexual impartidos con los objetivos de retrasar el inicio de la actividad sexual, inducir un mejor uso de los métodos anticonceptivos y reducir el número de embarazos en adolescentes, concluye que la educación sexual que se ha impartido desde 1970 no ha conseguido ninguno de sus objetivos.

¿Qué está fallando? Las causas de la alta incidencia de comportamientos sexuales no saludables pueden ser variadas. Sin embargo, no parece que el problema se deba a una escasez de información sobre la sexualidad. Un estudio indica que la mayoría de las adolescentes que quedan embarazadas habían acudido en el año anterior a los servicios sanitarios para recibir información sobre anticonceptivos. También es más frecuente, entre las adolescentes que abortan, haber recibido con anterioridad la píldora poscoital. En el Reino Unido —país con la tasa de embarazos en adolescentes más alta de Europa— hay más embarazos de adolescentes donde más se difunden los anticonceptivos.

Y en los países en vía de desarrollo parece que hay más problemas con el sida precisamente donde mejor ha llegado el mensaje del preservativo. Es posible que el exceso de información indiscriminada y la escasez de formación en habilidades sociales puedan haber favorecido algunos de los problemas de salud que se pretendían evitar.

Tampoco parece que el problema se sitúe en la dificultad de acceso a los métodos anticonceptivos y, en concreto, al preservativo. El 84% de los jóvenes manifiesta que no tuvo problemas de disponibilidad al ser preguntados sobre el uso de preservativos. La idea de que la difusión de los anticonceptivos garantiza un eficaz control de la natalidad previniendo el aborto está muy arraigada.

Sin embargo, la realidad es más compleja. En Francia, dos tercios de los embarazos no deseados se producen en mujeres que utilizan habitualmente métodos anticonceptivos. En España, según un estudio realizado por la Clínica Dator, seis de cada diez abortos realizados en su clínica se deben a fallos en los métodos anticonceptivos. Los programas de distribución de preservativos en los institutos no han tenido los resultados esperados: un estudio registró que el 47% de los adolescentes que lo usó no logró evitar el embarazo en el primer año de uso.

Estudios epidemiológicos prueban cómo las diversas formas de entender y vivir la sexualidad no son inocuas o neutras desde el punto de vista de la salud. En este sentido, es importante la educación de la afectividad y la sexualidad recibida en la escuela, lugar donde aprendemos la mayoría de nuestros comportamientos y donde la sociedad transmite la cultura, los conocimientos y los valores por los que se rige. Por ejemplo, está documentado desde hace años que fundamentar y limitar la educación sexual de adolescentes en la contracepción incrementa el inicio precoz de la actividad sexual.

Efectivamente, una buena educación es la mejor prevención. Por ello, se ha realizado un exhaustivo análisis de contenidos de los libros de texto escolares en su capítulo sobre la reproducción y la sexualidad humana.

El estudio se ha centrado en los libros de texto, ya que son el recurso educativo más generalizado en las aulas, convirtiéndose en uno de los principales transmisores del currículo oficial y en un buen indicador de la cultura que se transmite en el centro educativo.

La muestra del estudio está formada por doce manuales escolares del área de Biología y Geología de 3º de ESO publicados en 2002 por las editoriales de mayor difusión en los centros educativos, tanto de la red pública como de la privada. La muestra analizada cubre más del 80% del mercado editorial español.

Deficiencias en el 100% de los textos
En España, el actual currículo oficial para la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) “tiene como finalidad transmitir a todos los alumnos los elementos básicos de la cultura, formarles para asumir sus deberes, ejercer sus derechos y prepararles para la incorporación a la vida activa”. Al final de Secundaria los alumnos deben “integrar en su personalidad los distintos saberes culturales” y “asumir unos valores éticos que les permitan actuar con responsabilidad, solidaridad, autonomía personal y participación democrática”. Como vemos, no se trata sólo de que los alumnos adquieran y expresen con rigor una serie de conocimientos propios de cada área, sino que deben ser capaces de desenvolverse con libertad y responsabilidad, actuando desde la asunción de unos valores éticos.

El objetivo del análisis es comprobar si la información que aportan los manuales escolares promueve la adquisición de estilos de vida saludables que lleguen a prevenir eficazmente las conductas de riesgo: la posesión de una base conceptual amplia y razonada es el primer paso para que se puedan cambiar los comportamientos poco saludables. Este análisis de contenidos se ha realizado a la luz de las evidencias científicas publicadas en los últimos años. Se han examinado los siguientes cinco aspectos: rigor científico; integración de los elementos somáticos, emocionales e intelectuales de la persona como ser sexuado; promoción de estilos de vida saludables; desarrollo de habilidades sociales; y reflexión sobre implicaciones éticas y sociales.

Los resultados nos indican que el 100% de los textos examinados tiene deficiencias, tanto de rigor científico como de promoción de actitudes, valores y habilidades sociales positivas, siendo insuficientes e incluso negativos para una óptima educación de la afectividad y la sexualidad humana. Se han identificado al menos 281 afirmaciones que aportan una visión parcial de la sexualidad humana y pueden favorecer conductas de riesgo entre los adolescentes, dificultando su correcta maduración hacia la vida adulta. La media de expresiones equívocas por capítulo de libro de texto examinado es de 23,4.

Preservativos: del dicho al hecho...

Se ha detectado falta de rigor científico y ausencia de contenidos actualizados en aspectos tan importantes como la eficacia del preservativo, la prevención y tratamiento de las ETS y los métodos de planificación familiar. De este modo, nos encontramos con que solamente una editorial diferencia entre la eficacia teórica y la eficacia real de los preservativos y otros métodos anticonceptivos. Para otras editoriales el preservativo evita el embarazo con una “eficacia alta” o “muy alta”, “del 98%”. Los autores transmiten de este modo que el preservativo es la “barrera más segura”, con un índice de “fallos del 2-15%”.

Sin embargo, en España, tres de cada cuatro mujeres que han abortado usaban métodos anticonceptivos considerados seguros, siendo el preservativo el método que falló en el 60,4% de los casos.

Los manuales escolares también se equivocan cuando dan a entender que “los preservativos evitan el contagio de ETS”. Indican que “para evitar su transmisión es fundamental el uso del preservativo”, ya que es “un excelente medio de protección ante el contagio”. Dicen que es “el mejor”, “el más eficaz” o “el único método” que protege de las infecciones. Al transmitir a los adolescentes un alto grado de seguridad en el preservativo se les puede incitar a iniciar precozmente unas relaciones sexuales que consideran seguras, aumentando las conductas de riesgo y sus consecuencias perjudiciales.

Expertos en Salud Pública han señalado la existencia de una correlación entre el incremento del uso del preservativo y el de las ETS. Así lo han puesto de manifiesto en una reunión científica sobre Salud Pública celebrada en Washington, al afirmar que el programa denominado “sexo seguro” no es suficiente para frenar esta epidemia.

En concreto, aunque las autoridades sanitarias advierten que el preservativo ofrece una mala protección para tres de las ETS más frecuentes —clamidia, herpes y virus del papiloma humano (HPV)—, los libros escolares omiten esta información.

Como reconoce el Centre for Disease Control (CDC) en un informe sobre el HPV, “la evidencia científica obtenida no permite recomendar a los preservativos como estrategia primaria de prevención”, ya que “la infección del HPV puede aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como femeninas, estén o no cubiertas o protegidas con un preservativo de látex”. El informe concluye que “la manera más segura de prevenir las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el HPV, es la abstinencia del contacto sexual”, que, en Salud Pública, puede traducirse en campañas para que los jóvenes busquen activamente madurar su personalidad y retrasen, para ello, al máximo el inicio de las relaciones sexuales.

Por tanto, sería más adecuado indicar en los libros de texto escolares, tal y como señala la Fundación Cochrane, que el preservativo reduce la probabilidad de embarazos imprevistos y de ETS en un 80% pero no lo elimina. Además, será necesario señalar que, junto a este riesgo asumido para una sola relación sexual con preservativo, la promiscuidad acaba aumentando la probabilidad acumulada de contagio.

Actualmente existe un amplio consenso en señalar que una educación eficaz de prevención de sida, de otras ETS y de embarazos precoces puede fundamentarse en el llamado modelo “ABC” (Abstain from sex or delay it; Be faithful; use condoms): abstenerse de las relaciones sexuales o aplazarlas; ser fiel a la pareja (no infectada) y utilizar sistemática y correctamente condones si toman la decisión personal de no seguir las recomendaciones de A y B. Pero nunca se debe omitir la afirmación de que la abstinencia sexual y las relaciones sexuales mutuamente monógamas con una pareja sana eliminan el riesgo de una ETS mientras que el uso de preservativos sólo reduce el riesgo.

También se han encontrado errores en la información sobre el sida y otras ETS. Un libro dice que el sida “es la enfermedad de transmisión sexual de más difícil curación”, omitiendo que realmente es incurable. Otro expresa que “se han desarrollado tratamientos que hacen que los enfermos lleven una vida casi normal”. Y un tercero manifiesta que “en la actualidad todas las ETS, a excepción del sida, tienen tratamiento eficaz porque se tratan con antibióticos y otros medicamentos”.

De este modo, dan a entender que las ETS tienen poca importancia. Sin embargo, actualmente el sida y otras ETS no tienen un tratamiento satisfactorio o quedan sin tratar durante años porque, en muchos casos, son enfermedades asintomáticas. Las consecuencias de las ETS, si no se tratan, pueden ser graves. Tienen un alto riesgo de producir una inflamación pélvica crónica, embarazos ectópicos, esterilidad (debido a la clamidia), morbilidad y mortalidad infantil (herpes) o cáncer cervical (HPV). No obstante, el 83% de los textos analizados no cita la clamidia, mientras que el 58% omite mencionar el virus de papiloma.

La píldora del día después es “una situación extraordinaria”
En la totalidad de los manuales se ha detectado ausencia de información o inexactitudes sobre el funcionamiento y los efectos, primarios y secundarios, de algunos métodos anticonceptivos. Por ejemplo, el 92% incluye entre los anticonceptivos aquellos que pueden tener efecto anti-implantantorio, siendo por tanto un método que podría ser abortivo y no anticonceptivo.

Uno de los manuales afirma que la píldora del día siguiente “no es un método anticonceptivo, sino una situación extraordinaria”, pero sin embargo la incluye en la tabla de métodos anticonceptivos. Idéntico problema presenta el DIU, cuyos efectos posfertilización han sido descritos en la literatura científica. Como señala Trussell, investigador del campo de la planificación familiar, no se puede plantear una libre elección de los métodos anticonceptivos sin informar con exactitud sobre los posibles efectos posfertilización de algunos de ellos.

Además, cabe destacar que los manuales escolares no ofrecen una información actualizada sobre los métodos de planificación familiar natural, indicando que tienen “muy baja eficacia”, “con un índice de fracasos elevados”, por lo que son “totalmente desaconsejables”. Un texto no los menciona y otros dan una información confusa e incompleta. Un manual desaconseja los métodos naturales porque “exigen un gran conocimiento del propio cuerpo”.

Sin embargo, la OMS demostró hace años que incluso las mujeres analfabetas son capaces de utilizarlos y está debidamente documentada su eficacia. La planificación familiar natural moderna, como el método sintotérmico, es una alternativa eficaz y libre de efectos secundarios.

Centrarse en el “cómo se hace”
A pesar de ser textos dirigidos a adolescentes (3º ESO), se han detectado serias deficiencias en el tratamiento de la pubertad, reduciéndola frecuentemente a los cambios corporales y emocionales. Se afirma que “una vez pasada la pubertad, tanto el hombre como la mujer son personas maduras sexualmente y, por tanto, capaces de reproducirse”, identificando de este modo la capacidad reproductora, desde el punto de vista biológico, con la madurez personal, cuando es obvio que en la adolescencia no se dan simultáneamente. Se confunde la madurez reproductora —que se inicia en la pubertad con las primeras reglas y eyaculaciones— con la madurez de la persona, donde se deben encontrar integrados en un equilibrio estable los sentimientos y afectos, la inteligencia y la voluntad, haciendo a la persona capaz de conducirse de una manera libre y responsable.

No parece oportuno reducir la sexualidad a su aspecto más fisiológico, ya que no aporta una visión integradora de la sexualidad humana. Los manuales escolares ofrecen respuesta a la pregunta del “cómo” del acto sexual, pero no profundizan en el “porqué” o el “para qué”.

La sexualidad humana no es simplemente una dimensión de la personalidad, sino que se debe referir a toda la persona. Al contrario de lo que indican algunos libros, la conducta sexual del hombre y la mujer no está determinada por el “instinto sexual innato”, ni depende “únicamente de los deseos y la capacidad de satisfacerlos de las dos personas implicadas en la relación”, sino que puede modularse por la razón, el autocontrol y la voluntad libre.

La mayoría de las deficiencias que se han detectado en los manuales surgen de un planteamiento antropológico específico, donde la sexualidad queda orientada a la consecución del placer, y la libertad individual se sitúa al margen de las consecuencias sociales de los actos. Este modo de proceder hace que el adolescente de ambos sexos perciba el deseo –que a esta edad se hace presente de una manera vigorosa y nueva para él— como el único criterio para determinar su conducta y llega incluso a confundirlo con el amor. Situar el deseo como fundamento de las decisiones personales y sin otras referencias claras sobre los modos más saludables de vivir la sexualidad en cada etapa de la vida está planteando un grave problema a la Salud Pública.

“La vida sexual comienza en la pubertad”
Diversos estudios señalan que el inicio precoz de la actividad sexual es un factor de riesgo directo de contagio del sida y otras ETS, mientras que la educación sexual centrada en la abstinencia es un componente importante para prevenir los embarazos en adolescentes. Sin embargo, en el 92% de los libros de texto no se han encontrado referencias explícitas que promuevan entre los adolescentes el retraso del inicio de las relaciones sexuales y la superación de la promiscuidad. Al contrario, el mensaje que reciben los alumnos es que “la vida reproductora y sexual da comienzo en el periodo que se conoce como pubertad”.

Los hábitos saludables que se promueven son: el uso del preservativo “siempre y cuando se coloque de la forma correcta antes de iniciar la relación sexual” cuando “se mantengan relaciones sexuales esporádicas o con personas desconocidas” y “evitar las relaciones de riesgo con personas muy promiscuas”. Es decir, dando una falsa idea de seguridad y presentando como “normal” las relaciones sexuales esporádicas, con personas desconocidas o cierto grado moderado de promiscuidad.

El gran objetivo: cómo evitar el embarazo
Cuando no se está dispuesto a renunciar a una actividad sexual perjudicial para el adolescente, sólo queda recomendar la anticoncepción, que es “la forma de evitar que el coito conduzca a un embarazo”. Los libros de texto actuales señalan, de modo casi uniforme, la necesidad de usar métodos anticonceptivos “que impidan el embarazo a pesar de mantener relaciones sexuales”. De este modo, hacen casi obligatoria la anticoncepción porque la sexualidad humana “puede tener consecuencias negativas como embarazos no deseados” que “puede ocasionar importantes trastornos sociales y psicológicos a uno de los miembros de la pareja”. Estos mensajes acaban eliminando de la sexualidad humana su valor como medio transmisor de vida.

La educación sexual sin valores es una invitación a experimentar. Ante sus efectos negativos —aumento del número de embarazos en adolescentes y de las ETS— los libros de texto continúan recetando el mismo remedio que se ha demostrado insuficiente —utilización del preservativo— o conductas sexuales llamadas “sin riesgo”.

Un texto recomienda a los adolescentes: “Al hablar de relaciones sexuales no debe pensarse sólo en el coito. Hay otras formas de relación muy importantes y más adecuadas para el amor entre adolescentes. El petting consiste en intercambiar caricias, besos y abrazos que producen excitación sexual, pero sin llegar a realizar el coito. Es, por tanto, una manera de disfrutar de la sexualidad sin riesgo de que se produzca un embarazo”. Esta afirmación es en la práctica incompatible con la recomendación de no tener relaciones sexuales completas.

Además, el 67% de los manuales considera que la mayoría de los alumnos de catorce años son sexualmente activos (o lo debieran ser para considerarse un adolescente “normal”) en contra de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre la edad de inicio de relaciones sexuales. Olvidan, por tanto, que, de hecho, la mayoría de estos adolescentes no tiene actividad sexual. Se puede concluir que algunos contenidos presentes en los libros escolares fomentan la iniciación sexual precoz y favorecen la promiscuidad, dificultando seriamente que los alumnos adquieran una madurez afectiva suficiente antes de iniciar las relaciones sexuales.

Aceptar socialmente la homosexualidad
Por otra parte, el 42% de los textos analizados no realiza valoraciones sobre los estilos de vida más saludables, y el 58% contiene afirmaciones que “normalizan” conductas sexuales que no son mayoritarias en la sociedad. Según los datos del INE, sabemos que un 24,4% de los hombres y un 55,6% de las mujeres españolas entre 18 y 49 años refiere haber tenido relaciones sexuales con una única pareja en toda su vida; sólo el 17,1% de personas con relaciones sexuales en el último año ha tenido parejas ocasionales en este mismo periodo y que menos del 4% de los encuestados refiere haber tenido al menos un contacto de tipo homosexual en su vida, y el 1,1% de los varones declara tener relaciones exclusivamente homosexuales.

Sin embargo, con el propósito de fomentar la aceptación social de la homosexualidad un libro mantiene que “la orientación sexual fluctúa desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad exclusiva, e incluye diferentes formas de bisexualidad”, donde “los seres humanos no pueden elegir entre la homosexualidad o la heterosexualidad”. Estas afirmaciones no se fundamentan en ningún estudio científico, por lo que no debe presentarse como una verdad incuestionable en los libros escolares. De hecho, cada vez son más numerosos los testimonios de ex homosexuales que prueban lo contrario (www.peoplecanchange.com).

Se trasmite la idea de que es indiferente, para la salud, vivir la sexualidad de cualquier manera: “No hay un único modo de vivir la sexualidad, sino que esta depende de valores culturales, creencias religiosas, actitudes éticas y, en definitiva, de una elección personal”. Los manuales escolares, para cumplir su finalidad educativa, deberían dar una valoración objetiva de lo que es —según los estudios epidemiológicos— la mejor opción para vivir la sexualidad desde el punto de vista de la salud, de los adolescentes y de la sociedad. Por ejemplo, hay evidencias científicas que muestran cómo la estructura familiar influye fuertemente en la conducta sexual y otras conductas de riesgo de los jóvenes. Junto a la información precisa sobre los estilos de vida más saludables, para que puedan alcanzar este ideal de estructura familiar en su propia vida, la escuela debería generar actitudes y motivaciones que faciliten el autocontrol y la modificación de la conducta.

¿La reproducción asistida?: sencilla e inofensiva

Los resultados del análisis de contenidos también muestran la ausencia de una suficiente reflexión sobre las implicaciones éticas y sociales de la sexualidad humana. El aspecto más importante es la ausencia de valoraciones de las implicaciones médicas, éticas y sociales de las técnicas de reproducción asistida y del aborto.

No se informa de los riesgos médicos de la reproducción asistida tanto para la madre como para el hijo, ni se valoran las numerosas implicaciones éticas y sociales de estas técnicas. De las técnicas de reproducción asistida se dice que son “métodos sencillos y generalmente inofensivos” en las que “apenas hay impedimentos técnicos para que una pareja que desee un hijo lo consiga”. Esto contrasta claramente con la evidencia científica disponible, que indica, por ejemplo, el doble de malformaciones congénitas graves de niños concebidos por fecundación in vitro que en los embarazos naturales. Asimismo, el fracaso de las técnicas de reproducción asistida se acerca al 75%.

Es llamativa la imprecisión de los textos a la hora de explicar en qué momento empieza la vida y el embarazo. Sólo el 33% de los libros manifiesta que es en el proceso de la fecundación cuando comienza una nueva vida, mientras que el resto utiliza frases menos explícitas. Dicen, por ejemplo, que la fecundación “dará lugar a un nuevo ser tras sucesivas divisiones y transformaciones del zigoto” o que “a partir del cigoto, tras el desarrollo embrionario, se originará un nuevo individuo”.

De este modo queda en suspenso el estatus del embrión formado tras la fecundación, y se puede justificar la experimentación con células madre embrionarias, el uso de anticonceptivos con efectos post-fertilización o el aborto. Sin embargo, al margen de posturas ideológicas, el hecho biológico objetivo es que una vez completado el proceso de fecundación comienza una nueva vida, con su identidad genética exclusiva, necesitado únicamente de un medio adecuado para su desarrollo y crecimiento.

Qué dicen los adolescentes
El 58% de los manuales evita referencias directas al aborto, mientras que el 42% restante justifica el aborto en ciertas circunstancias: cuando se produce en la adolescencia, ya que “las grandes expectativas (educación, formación científica o aventuras deportivas) pueden truncarse y convertir a los implicados en seres frustrados”. Los manuales examinados no potencian conductas que lleven a evitar el embarazo en la adolescencia ni reflejan los problemas sociales y psicológicos de la adolescente que aborta. En ninguno de los manuales evaluados se plantea la responsabilidad que se podría exigir al padre biológico en el caso de producirse un embarazo tras una relación sexual, dejando a la mujer sola ante la toma de decisiones y la responsabilidad del embarazo.

Por último, es interesante destacar que la mayoría de los adolescentes manifiesta que la presión es la mayor razón para tener relaciones sexuales. El 80% dijo que se habían visto envueltos en ellas demasiado pronto y el 84% de las jóvenes señaló que querrían aprender a decir que no sin herir los sentimientos del otro. Los adolescentes manifiestan que no deberían ser sexualmente activos y que les gustaría que se les apoye y estimule a permanecer en la abstinencia. Por tanto, parece necesario que los manuales incidan en el desarrollo de habilidades sociales que permitan al adolescente resistir a la presión del grupo de pares o de los medios de comunicación, fomentar su autonomía y autoestima personal evitando las dependencias afectivas, mejorar su capacidad de negociar y explicar sus decisiones, encontrar modos adecuados de expresar sus afectos y sentimientos, dominar sus impulsos y valorar positivamente el esfuerzo por superarse.

Qué dicen los padres

La misma tendencia se ha registrado entre los padres: el 68% de los padres quiere que las escuelas promuevan entre los adolescentes la abstinencia y el 91% de los encuestados quiere que sus hijos reciban una educación sexual en la que las relaciones sexuales se vinculen con el amor y el compromiso que se encuentran en el matrimonio.

El análisis de contenidos realizado pone de manifiesto que el sentir de un sector importante de los padres y los alumnos no se ven reflejados en los contenidos de los libros escolares más frecuentemente utilizados en España. Sin embargo, en el 50% de los libros de texto se ha detectado una falta de sensibilidad y tolerancia hacia los valores familiares, por ejemplo cuando se recomienda informarse sobre las ETS a través de la prensa y la televisión pero no se recomienda acudir a los padres, o cuando se envía a los adolescentes el mensaje de que “los padres, los profesores, los médicos y, aún mejor, el personal especializado, pueden ayudarnos a entender sobre el tema”.

Los centros educativos no pueden permanecer ajenos a la misión fundamental de educar la afectividad y la sexualidad, pero deben realizarla en cooperación con la familia, primer ámbito educativo, al que corresponde la responsabilidad máxima sobre su orientación y contenido. Es esencial que la acción educativa de la familia y la escuela vayan al unísono y no por caminos contrapuestos, que tendrían consecuencias negativas para el alumno o la alumna. Una investigación realizada en más de 90.000 adolescentes indica que las relaciones estrechas entre familia y colegio, junto al compromiso de abstinencia, son factores protectores significativos contra actividades destructivas, tanto sexuales como de otros tipos.

Después del análisis realizado se puede concluir que los manuales escolares actualmente presentes en el mercado y mayoritariamente usados en las aulas carecen del rigor científico necesario en cuestiones importantes para la salud de los jóvenes, por lo que no constituyen un referente suficiente ni un recurso adecuado para que el profesorado desarrolle la educación de la afectividad y la sexualidad con sus alumnos de 3º de ESO en el aula.

Los resultados de este estudio ponen de manifiesto la necesidad de integrar la educación sexual con la educación de la afectividad. Si se desea promover estilos de vida saludables, será necesario que los libros de texto den referencias claras sobre las diversas formas de manifestar la sexualidad presentes en la sociedad. Estas referencias y valoraciones se deberán fundamentar en la evidencia científica que nos muestra los modos más saludables de vivir la sexualidad para la persona y la sociedad, independientemente del debido respeto por las personas que lleven estilos de vida menos saludables.

Parece especialmente necesario desarrollar contenidos que permitan al alumno adquirir habilidades sociales que le ayuden a tomar decisiones libres encaminadas a retrasar al máximo el inicio de las relaciones sexuales. La ausencia de mensajes favorables a la abstinencia y la fidelidad a la pareja hacen que los alumnos ni siquiera contemplen otras alternativas saludables de expresar sus afectos y sentimientos en esta etapa de la vida.

El presente trabajo invita a una serena reflexión de las diferentes partes implicadas en el proceso educativo: padres y profesores, autores y editores de libros de texto, autoridades educativas y sanitarias. El claro contraste entre la evidencia científica y los mensajes mayoritariamente presentes en los manuales escolares es preocupante desde el punto de vista de la necesaria veracidad en toda educación. Parece difícil plantear una auténtica libertad de elección sin antes asegurar que los jóvenes reciban una información más completa sobre la sexualidad.

SUMARIO

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“Los cuatro educadores”

artículo de Antonio Coll Gilabert en Nuestro Tiempo, nº 661, mayo 2005

Un adolescente tiene todos los días cuatro profesores en su horario: la familia, la escuela, la pandilla y los medios de comunicación. Como toda dosificación, probablemente también esta podría discutirse, pero la simplificación puede resultar válida. Y si lo es, cabe hacerse una pregunta: ¿cuántas horas de clase dan al alumno diariamente estos cuatro profesores?

Para mejor comprensión de mi mensaje, que no pretende ser original en su fondo, haré una de estas clasificaciones que tanto gustan a los profesores que utilizan la pizarra, y tanto horroriza a los periodistas que usamos la pluma. Diré que puede establecerse que el niño y el adolescente están sujetos a cuatro agentes educadores. Antes de mencionar los cuatro, a los efectos de esta reflexión, concretaré que considero al educando en una edad comprendida entre los tres y los dieciocho años. Pienso que, aunque la educación comienza al nacer y dura toda la vida, es en la franja de los quince años que va desde los tres primeros de un niño a los dieciocho cuando se adquieren los hábitos de conducta que podríamos llamar valores o cuando hay contravalores que asaltan con más eficacia al niño, adolescente o joven.

Son los años de mayor dependencia familiar, los de la escolarización obligatoria, primaria y secundaria, aquellos en los que los amigos entran en escena, los años en los que tienen menor defensa frente a la influencia de los medios de comunicación, particularmente la televisión.

Personalizando los factores educativos, podría decirse que el sujeto tiene cuatro profesores en el horario de cada día:

1. La familia

2. La escuela

3. La pandilla

4. Los medios de comunicación.

Como toda clasificación, probablemente también esta podría ser discutida, pero pienso que la simplificación puede ser válida. Lógicamente hay una interrelación entre unos y otros. Y ahora preguntaría, de forma un tanto provocadora: ¿cuántas horas de case dan al alumno cada día estos cuatro profesores?

Es una estimación cuantitativa variable entre unas familias y otras, pero está claro que tienen su horario más o menos establecido:

La familia educaría un muy breve tiempo por la mañana, al producirse el despertar, el levantamiento general de la familia, que por las prisas a veces tiene características de alzamiento nacional y, por el "humor" paterno, de pronunciamiento militar. Después, educaría al mediodía si los hijos y los padres comen juntos, cosa cada vez más rara, y por la tarde-noche, que sería su tiempo preferido

Durante el día, desde el desayuno hasta media tarde, la educación pertenece a la escuela, con su complemento de actividades extraescolares, si es el caso.

Los amigos están presentes en todo este horario "escolar', como marco de referencia de la conducta social de los menores. En cuanto a los medios de comunicación, básicamente internet y la televisión ocupan muchas veces desde media tarde hasta la hora de ir a dormir, se entiende que disputándose esta franja horaria con la familia.

En cifras, el asunto quedaría así:

Escuela: cinco horas

Internet y televisión: tres o cuatro horas.

Familia: tres o cuatro horas.

Pandilla: como referencia ambiental, cinco horas, con propensión a crecer los fines de semana en los mayores.

Comparando esta situación con la que existía hace cincuenta años, está claro que ha cobrado gran importancia el papel de los medios de comunicación como educadores - entonces casi no existían - y ha decrecido el rol de la familia, especialmente si los padres comen en un bar cercano a la oficina. En ningún caso pienso decir si esto es bueno o malo. Cada generación tiene problemas y sus recursos. No ha de ser forzosamente mejor que la madre se quede casa, como acostumbraba a suceder antes. El amor es imaginativo y sabe cómo suplir horas de dedicación con una mayor intensidad de trato. Por otra parte, es bueno que los varones se vean implicados cada vez más en el conjunto de las tareas del hogar, sin pensar como en alguna época, que su trabajo fundamental era ganar dinero para acudir a necesidades familiares, dejando a la mujer y al colegio la educación de los hijos.

Una valoración cualitativa

He procurado hacer una cierta valoración cuantitativa sobre las influencias de los cuatro "profesores" en la educación. La conclusión es que la familia pierde peso, a favor los medios de comunicación, mientras que la escuela y la pandilla de amigos mantiene influencia de siempre, aunque desplazada al fin de semana en el caso de la pandilla. Me gustaría ahora hacer una valoración cualitativa de estos "cuatro profesores', comenzado por los medios de comunicación. No me referiré a la radio, ni tampoco prensa, pese a ser este un medio por el siento gran simpatía, porque los menores leen poco el periódico y en vano nos esforzamos quienes hemos sido directores para ver el periódico a la escuela o al instituto.- ¿Qué hay que hacer para que los jóvenes lean periódicos? - preguntaron, desesperados, los editores al director de ABC. Su respuesta fue: "Esperar a que crezcan". Yo mismo interpelé una vez a cuatro niños de un colegio que vinieron al periódico a hacerme una entrevista para un trabajo escolar - A ver, ¿quién de vosotros lee el Diari Tarragona? Tímidamente, hubo uno que, para mi sorpresa, levantó la mano. - ¿Y qué sección lees? - pregunté echando un periódico sobre la mesa. Esta - dijo abriéndolo por la programación de televisión. La tele se ha convertido en un profesor muy influyente. Presenta de modo atractivo la realidad y la ficción. Aparentemente, no impone nada, pero en realidad impone al juicio poco formado de los espectadores menores - y de muchos espectadores mayores - una serie de categorías a veces muy negativas.

Por ejemplo, presentando como normal el consumo de alcohol, la violencia, las relaciones prematrimoniales, la infidelidad conyugal o la banalización del sexo, hasta el punto de que todo se presenta como un juego (por ejemplo, en programas como "Gran Hermano" y otros parecidos). Tampoco los videoclips que unen una música sincopada a imágenes de destrucciones masivas son una llamada a la reflexión intelectual o a una conducta apacible. Internet, como profesor particular, puede convertirse en una formidable herramienta de consulta o en una provocadora intromisión en la conciencia.

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Un segundo profesor es la pandilla. Siempre será así y hoy, como antes, la elección de los amigos tiene una gran importancia en las conductas. En estas edades, y también en la universidad, cuando nuestros estudiantes comparten aulas y a veces piso con sus compañeros. De sus diálogos se derivan conductas o incluso conversiones sobre el modo de vida anterior. Estoy pensando en la narración que hace C. S. Lewis, el famoso autor de Mero Cristianismo y Cartas del diablo a su sobrino, de su descubrimiento del catolicismo gracias a sus paseos nocturnos en Oxford con su amigo J. R. Tolkien, conocido autor de El señor de los anillos.

El tercer profesor: la escuela. En ella se ha producido un cambio sustancial. En otros momentos se daba por supuesto que la educación iba emparejada a la instrucción y que los profesores transmitían valores seguros, aparte de fórmulas matemáticas o lecciones de Geografía. El relativismo, o incluso el temor de los profesores a expresar sus convicciones (a veces es mejor que no las expresen) deja huérfanos ahora, en ocasiones, a los alumnos de lo que debería ser tarea primordial educativa, lo que podríamos llamar (parafraseando a los constitucionalistas norteamericanos) la "persecución de la verdad". Para ello hay que estar convencido de que existe y no hay que temer exponerla. Lo que hay que temer es imponerla, que no es lo mismo.

La familia. Por último, y ya voy terminando, el cuarto profesor, que en realidad es el primero: la familia. La aproximación que se ha producido entre padres e hijos es muy positiva. El peligro es la dimisión de la función educadora. Permítanme que me explique. La dimisión se produce con la mejor de las intenciones, cuando, para no contrariar, o para no influir, no se exponen, se entiende que de forma amable, las propias convicciones. Los padres dimiten de su cargo cuando dicen "A los jóvenes de ahora no os entiendo", "Antes esto no se hubiera permitido" y cosas semejantes.

Los padres cristianos deben recordar que la moral que proponen no es opresiva, excepto para quienes no la siguen. Es exigente, pero muy positiva. No es un agobio, sino una liberación de las tendencias egoístas que uno puede reconocer en su interior. Una liberación del egoísmo que propicia una sociedad consumista o de los errores que enseñaba una sociedad comunista. Chesterton dijo que "la familia es una célula de resistencia a la opresión". En ella, cada persona es valorada por ser quien es, no por lo que sabe, lo que tiene o lo que piensa. Pero este amor a los hijos no tiene nada que ver con observar una imposible neutralidad educativa.

Cuando André Frossard preguntó a Juan Pablo II cómo justifica que los padres bauticen a sus hijos cuando son pequeños, el Papa le respondió: "Los padres tienen derecho a compartir con sus hijos aquello que ellos consideran un gran bien, el bien supremo". Del grado de insistencia de los padres en el estudio, aprenden los pequeños que el estudio es un bien importante en sus vidas. De la insistencia amable de sus padres en que se limpien y vayan arreglados, comprenden que la higiene y presentación no son despreciables. Pero si los padres no le insisten sobre otras convicciones (por ejemplo ser sobrios, rezar, frecuentar la Iglesia), pueden pensar que estos son valores en desuso que, no ya la televisión, ni siquiera sus padres se atreven a proponerles en serio. Hay una tendencia actual a enseñar unos valores positivos mínimos aceptables para todos: la tolerancia, la bondad del diálogo, la paz, del respeto al medio ambiente. Pero aquí no se agotan los mensajes educativos, y las familias son las que tienen mayor responsabilidad en la transmisión de aquellos valores. La felicidad no procede hacer lo que uno quiere, sino de lo que uno debe.

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“Respuestas a la ley de investigación bioética”

Agencia europa Press y otras agencias, lunes 27 de marzo de 2006

1) HAY ALTERNATIVAS

'Hay Alternativas' pide a Zapatero 'que sea riguroso al hablar de ciencia' y advierte de una ciencia 'de negocios'

http://www.diariosigloxxi.com/noticia.php?ts=20060327175130

En una nota, la plataforma "HAY ALTERNATIVAS" pidió al presidente del Gobierno que "sea riguroso al hablar de ciencia", ya que, en su opinión, con sus palabras "desenfoca la realidad" y en la investigación biomédica "no cabe la demagogia". Además, consideró que "una ciencia al servicio del hombre nunca justificará la investigación con seres humanos en fase embrionaria, aunque eso significase avanzar en la curación de otras personas".

"Este tipo de investigación con seres humanos en edad embrionaria es parte de las actividades que se realizarán en este centro sevillano", lamentó "Hay Alternativas", quien dijo que "mientras la investigación con células madre adultas está permitiendo avances curativos en más de una cincuentena de enfermedades, la utilización de embriones no ha obtenido ningún éxito terapéutico". Por ello, esta plataforma insistió que "justificar éticamente la manipulación embrionaria acaba promoviendo una ciencia al servicio de las empresas y los negocios", por lo que reclamó a la Junta de Andalucía "que ponga sus recursos sanitarios al servicio de los ciudadanos, en lugar de dedicarlos a proyectos de dudoso alcance científico y alto beneficio económico para cierta industria".

2) LA FACULTAD DE MEDICINA DE SALAMANCA

La Facultad de Medicina fomenta el primer manifiesto contra la Ley de Reproducción Asistida.

http://www.abc.es/abc/pg060327/prensa/noticias/CastillaLeon/CastillaLeon/200603/27/NAC-CYL-146.asp

SALAMANCA. La Facultad de Medicina de Salamanca abandera el primer movimiento crítico universitario de España contra la Ley de Reproducción Asistida. Más del 80% del profesorado se ha adherido al manifiesto elaborado por catedráticos y profesores del centro en el que se aboga por el respeto al embrión, y por no generar falsas expectativas en la opinión pública sobre el uso de células madre y embrionarias para paliar enfermedades que actualmente no tienen cura. Además, se posiciona en contra de la clonación humana.

El decano de la Facultad de Medicina charra, José Ignacio Paz Bouza, asegura que el manifiesto es «una llamada de atención» de un colectivo de profesionales de la Medicina que trabaja con temas relacionados con la Ley y que muestra su preocupación por el trabajo con células madre y embrionarias. En su opinión, pretende ser una reflexión desde un punto de vista profesional en la que «se apuesta de forma decidida por continuar con las investigaciones sobre la reproducción asistida pero poniendo una serie de condicionamientos». El texto, conocido como «Manifiesto de Salamanca», aboga por ser especialmente cuidadoso en los estudios con células madre partiendo del «respeto que merece el embrión», señaló el decano. Así, incluye prevenciones sobre el estudio con células embrionarias, sobre todo «porque se elimina el número de embriones a fecundar» y eso »debe ser regulado como en otros países».

3) PROFESIONALES POR LA ÉTICA: CAMPAÑA DE RADIO

http://www.ewtn.com/vnews/getstory.asp?number=65300

La asociación Profesionales por la Ética lanza una campaña de radio en España para recordar la dignidad del embrión humano.

MADRID, 27 Feb. 06 (ACI).- Según señaló Begoña Sánchez Ramos, coordinadora de la Campaña Pro-dignidad del Embrión Humano, la iniciativa busca a través de cuñas radiofónicas advertir a la opinión pública de manera provocativa que toda manipulación de un embrión humano con el fin de destruirlo, experimentar con él o modificarlo es una ofensa contra la dignidad del hombre.

4) Blázquez sostiene que manipular embriones es «inmoral e inmensamente arriesgado»

http://www.abc.es/abc/pg060328/actualidad/sociedad/religion/200603/28/iglesia-critica-ley-biomedica-zapatero-rechaza-frenos-conciencia.asp

El obispo de Bilbao responde a Salgado e indica que «un embrión no es un amasijo de células ni un objeto a nuestra disposición; es un sujeto, no simplemente algo».

MADRID.- El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, rechazó ayer el anteproyecto de ley de investigación biomédica y la ley de reproducción asistida, recientemente aprobada por el Gobierno, y que posibilitarán la clonación terapéutica y la manipulación de embriones, señalando que «las fuentes de la vida humana son sagradas» por lo que «manipularlas es una aventura, además de inmoral, inmensamente arriesgada».

5) El Foro rechaza la Ley de Reproducción Asistida por desproteger la vida humana en su fase embrionaria

http://www.forofamilia.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=197

El Foro Español de la Familia expresa un total rechazo al proyecto de ley de Técnicas de Reproducción Asistida, ya que supone la desprotección jurídica total de la vida humana en su fase embrionaria, y un total desprecio del derecho a la vida del ser humano en sus primeros días. Esta ley subordina el derecho a la vida ante la experimentación y el abuso tecnológico.

El FEF recuerda que las células madre que proceden de embriones humanos no pueden curar hoy día ninguna enfermedad, mientras que con células madre procedentes de tejido adulto -que no tienen ninguna contraindicación ética-, ya existen aplicaciones terapéuticas eficaces y se están realizando en nuestros hospitales con toda normalidad. Por ello el Foro pide a los poderes públicos que se priorice absolutamente la investigación y uso de células madre procedentes de tejidos adultos tanto en la asignación de recursos públicos como para la investigación como en la práctica clínica.

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“Biopsia al botellón”

artículo de Sunsi Estil·les Farré en Diari de Tarragona, 26 de marzo de 2006

Me niego a llamarle “cultura de”. Porque cultura no es cualquier cosa. Sólo cuando guarda alguna relación con su origen etimológico: cura animae –cultivo del alma- y cura corporis – cultivo del cuerpo. Beber sentados en la acera hasta que el hígado reviente, con la música a todo pasto, vomitar en el primer portal, dejar las calles como vertederos de basura.... podrá ser una “manifestación de”; pero cultura, enriquecimiento personal ... ni hablar.

¿Qué reivindican?: un espacio para beber más barato. Y les han dicho basta. ¿Qué argumento esgrimen?: ¡tolerancia!. Y les han contestado: “tolerancia cero”. ¿Medidas?: acordonar la zona y despliegue policial. ¿Contramedidas?: cambio de ubicación; “la concentración será en... Pásalo”. Mucho más excitante. La noche promete: bronca, vandalismo... El espectáculo está asegurado. Decenas de detenidos que la “basca” convierte en héroes de la causa. Y la causa es seguir bebiendo hasta altas horas de la madrugada sin límites ni restricciones. ¿Quién va a ganar este pulso?.

Primero habría que despejar otras cuestiones. ¿Cómo son nuestros adolescentes?. ¿Qué persiguen?. Hay una base mínima común a todos ellos. La adolescencia es una fase de la vida que se caracteriza por la confusión y la búsqueda de la propia identidad. Termina cuando se empieza a distinguir entre el deseo del capricho instantáneo y aquello que conviene. Y los expertos hablan de adolescentes que rozan los treinta años...o más. Investigaciones recientes relacionan la eterna adolescencia con lo que los americanos denominan “cultura de la habitación del adolescente”. ¿Una excentricidad más de los yanquis?

Creo que esta vez no

La catedrática de antropología de la Educación de la Universidad de Valencia, Petra María Pérez, ha promovido un estudio en el que se concluye lo siguiente. “Vamos hacia un modelo de familia individualista. Es una familia donde se comparten cada vez menos espacios comunes. De ahí que tantos adolescentes tengan televisión propia en su cuarto o Internet (...) Estamos perdiendo muchos valores comunitarios, sobre todo en las sociedades urbanas.” Los adolescentes están a gusto en el hogar familiar: disponen de un grado de independencia cada vez mayor y disfrutan de muchas comodidades concentradas en las cuatro paredes de su dormitorio. Paradójicamente, el 67% de los padres entrevistados opinan que los adolescentes de hoy en día tienen «demasiadas cosas». Una pregunta retórica: ¿Quién se las proporciona?.

Doña Alejandra Vallejo Nágera explica las consecuencias: «Los adolescentes tienen ahora muchísimas oportunidades. Este exceso de posibilidades hace que se sientan, en ocasiones, francamente perdidos. También, que pierdan el afán de conquista. Logran sus objetivos tan fácilmente que no valoran el esfuerzo». Y llega el hastío, que ellos compensan a su manera. «Los jóvenes tienen las cosas tan al alcance de su mano que están en permanente búsqueda de algo que les inquiete; en definitiva, de sensaciones fuertes. Desgraciadamente, las encuentran a través de unos métodos que no son precisamente beneficiosos para su salud mental y física. Esa sensación fuerte de valía propia, fruto de un esfuerzo, se ha difuminado por el exceso de medios que nuestros hijos tienen ahora a su favor».

Para ellos el ocio es olvidar, evadirse, salir de un mundo que no gusta, que carece de sentido. Emborracharse, drogarse, ¿reinventar la realidad?. Y se ataca la opción que más incordia: el botellón de la calle. Pero existe un botellón virtual -el psiquiatra Paulino Castells lo denomina “botellón electrónico”-, explosivo combinado de grandes dosis de televisión, Internet y videojuegos, que “coloca” tanto o más que el botellón alcohólico. “Tiene la peculiaridad de que no produce algaradas callejeras ni molesta a los vecinos a altas horas de la madrugada. El joven que practica el botellón electrónico (...) está siempre en casa, no sale por las noches ni se va de copas con los amigos. Es muy hogareño. Prefiere quedarse en su cuarto, con la tele, su ordenador y sus videojuegos, que le apasionan.” Está en la habitación de al lado, pero instalado en un mundo ficticio. Los días pasan y el muro es cada vez más grueso e impenetrable. Nos lo cruzamos por la casa y nos invade la sensación de que nos hemos cruzado con un extraño. Si habla, lo hace con monosílabos. Si se nos ocurre preguntar, contesta : “no me ralles”. ¿Nos hemos perdido algo?. ¿Cómo se puede llenar este vacío?. Sin duda, retomando lo que la desidia ha ido abandonando: la vida de familia. Recuperar el sentido de la sala de estar, las zonas comunes, las comidas comunes, las sobremesas comunes, los juegos comunes, ¡los ordenadores comunes en lugares comunes!; ver películas juntos, salir alguna vez juntos, conversar... discutir.... incluso pelearnos, pero juntos. Resulta bastante más cansado que ignorar el problema, pero el calado humano de los hijos no surge por generación espontánea. Suele guardar relación con el tiempo y el esfuerzo que invierten los padres. Es como la siembra; los frutos tardan, pero un día u otro se recogen.

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“La revolución animal ya está aquí ”

artículo de Teresa García-Noblejas en ALBA, 20 de febrero de 2006

Peter Singer, australiano y titular de la cátedra de Bioética en el Centro para los Valores Humanos de la Universidad de Princenton (Estados Unidos), fue entrevistado en Babelia, el suplemento cultural de El País (11 de mayo de 2002) con motivo de la publicación de su libro Una vida ética por la editorial Taurus (editorial del supergrupo de Jesús de Polanco, para no salirse del carril del pensamiento único). Esta entrevista constituye uno de los referentes ideológicos del Gobierno español. Y si no, juzguen ustedes mismos.

El citado Singer también es autor de Liberación animal, un libro publicado en 1975 con enorme éxito de ventas. En él afirmaba un verdadero dogma para la confusa mentalidad posmoderna: "Los animales son titulares de ciertos derechos humanos, como el derecho a la vida y a no ser torturados". Con estos antecedentes, no puede una extrañarse de sus contestaciones en la entrevista citada. Así, el periodista le pregunta qué opinión tiene sobre clonación con fines médicos y la investigación con células madre embrionarias y el responde, sin cortarse un pelo que "Los embriones no son seres sensibles. No experimentan dolor. Hay miles de embriones excedentes o sobrantes de tratamientos de fertilización in vitro que se conservan congelados en tanques de nitrógeno líquido. No tienen futuro, así que ¿por qué no emplearlos en el campo de la investigación? Esto no va a privarles de ningún futuro porque no lo tienen. (...) Antes prefiero un experimento con un embrión humano excedente que con una cobaya".

Las ideas de Singer están a punto de hacerse realidad en nuestro país. El jueves 16 de febrero se votó en el Congreso de los Diputados la nueva ley de reproducción asistida. En la España de Zapatero, las cínicas y salvajes ideas de Singer van a ser una realidad con una norma que no viene a satisfacer el deseo de tener hijos, como nos contará, conmovida, la vicepresidenta del Gobierno. La reproducción asistida ya estaba autorizada en España y no era necesario ampliarla porque la producción artificial de seres humanos la realizan numerosas clínicas privadas y públicas. El único objetivo de esta nueva ley es enriquecer a los centros que almacenan cientos de miles de embriones congelados con los que a partir de ahora se podrá experimentar y comercializar sin límite.

Porque el otro gran argumento que ha esgrimido enternecida la vicepresidenta del Gobierno (y si no, al tiempo), es que esta ley también viene a curar enfermedades y a dar esperanza a los atribulados padres gracias a la clonación (terapéutica, no crean; se aprovechan las células y luego se destruyen, no vaya a ser que crezcan y tengamos clones adultos) y la selección eugenésica de embriones.

Pero volviendo a la revolución animal que proclamaba Singer, la nueva ley de reproducción asistida protegerá y financiará la destrucción, selección y experimentación de embriones, aunque les llamen preembriones (la realidad no cambia porque la renombremos). Sin embargo, aquel osado que capture un huevo de avestruz o una cría de lobo o de zorro (aunque sea recién nacida o incluso por nacer, en el vientre materno), por citar algunas especies protegidas, será castigado con la misma pena que si se apropia del animal adulto. Así lo establece la legislación estatal y autonómica de protección de animales. La protección del ser humano desde el momento mismo de su concepción no favorece la biodiversidad, al parecer. Por ello podemos capturar embriones humanos sin temor a ser sancionados.

Este debate, como sabemos, no es nuevo. El recientemente fallecido Johannes Rau, siendo presidente de la República Federal de Alemania, pronunció en mayo de 2001 un histórico discurso. En él recordaba que los diputados alemanes, desde posiciones políticas muy diferentes, habían acordado que en su país no se experimentaría con embriones. Establecieron, además, que, a efectos de protección legal, la vida humana empezaba con la fecundación del óvulo. "Lo cierto - afirmó el presidente alemán - es que la experiencia que vivimos con el nacionalsocialismo y, en particular, con la investigación y la ciencia en el Tercer Reich tiene que desempeñar un papel importante a la hora de formarse un juicio ético: unos círculos científicos desenfrenados se dedicaron a investigar únicamente al servicio de sus objetivos, sin escrúpulos morales."

La Conferencia Episcopal Española, como voz que clama en el desierto, ha denunciado proféticamente la amenaza que la ley Zapatero de reproducción asistida supone para la vida y dignidad del ser humano. Quiénes son los obispos, dirán algunos, para imponer sus creencias a todos los ciudadanos. Magnífico argumento si no fuera inconsistente; no hablamos de fe sino de razón, de verdad científica, de certeza demostrable. Si dejamos crecer al embrión, se convertirá en un bebe y, posteriormente, en un adulto; si lo destruimos, aunque sea con fines loables, salvíficos y benefactores de la humanidad, le estamos quitando la vida. Así de sencillo. Otro eclesiástico, August von Galen, obispo de Münster (Alemania), también se opuso con coraje al nazismo, en especial a sus experimentos contra enfermos y minusválidos. De ahí el sobrenombre con el que es conocido: el león de Münster.

En definitiva, bienvenidos todos, señoras y señores, al gran negocio de la producción, manipulación y destrucción de la vida humana. Y mientras, la Administración sanitaria se ocupa del gran debate nacional sobre la salud de los ciudadanos: ¿Podemos o no fumar en el balcón de la oficina?