El sorprendente caso de cooperación científica entre España y Mongolia ¡en el siglo XIII!
MARIANO MARTÍNEZ PÉREZ. Universidad Complutense de Madrid

http://www.exploralaciencia.profes.net/ver_noticia.aspx?id=8809

Éranse una vez... dos reyes. No eran los Reyes Magos, pero casi, porque eran dos reyes astrónomos. Cosa rara. Seguro que los restantes reyes astrónomos que en la historia ha habido se podrían contar con los dedos de la otra mano, ¡y sobrarían unos cuantos dedos! No eran reyes modélicos, como veremos, pero ambos protagonizaron una verdadera hazaña científica en su época.

Alfonso X el Sabio

El primero de ellos era español; es decir, era de los que iban haciendo poco a poco, y a mandoble limpio, esa cosa que ahora llamamos España. Se llamó oficialmente Alfonso X (1221 1284), y todos los escolares de antaño lo conocían muy bien como "Alfonso X el Sabio" (hoy no creo que lo conozcan de ninguna manera; ¡país!).

Y, efectivamente, fue un gran promotor del saber astronómico, en una época tan poco proclive a esas frivolidades como era la segunda mitad del siglo XIII en esta tierra arisca. Reunió en torno suyo a un fecundo grupo de sabios árabes, judíos y cristianos, para traducir o reelaborar hasta 15 obras árabes, que constituyeron la obra magna: Los Libros del Saber de Astronomía. Pero la obra más importante elaborada en la corte sevillano toledana de Alfonso X fueron sus famosas Tablas Alfonsinas, basadas (con correcciones y ampliaciones) en las tablas toledanas del gran astrónomo andalusí cordobés al Zarqali (1029 1087), conocido en el occidente latino como Azarquiel. De estas tablas alfonsíes, que tuvieron gran aceptación durante varios siglos, vamos a hablar enseguida. MÁs